LARINGITIS CATARRAL SIMPLE

Es la forma más elemental de la laringitis. En ella intervienen de manera importante los factores irritativos, sobre todo el tabaco.

Clínicamente se caracteriza por una disfonía, como todas las laringitis, con tos y expectoración. La disfonía tiene <<carácter fluctuante>>, agravándose con los abusos fonatorios, el tabaco y el alcohol.

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En la laringoscopia se observa la laringe enrojecida y las cuerdas vocales edematosas. El tratamiento será fundamentalmente causal; los mucolíticos, antiinflamatorios y corticoides son eficaces.


CÁNCER DE LARINGE

El cáncer laríngeo es frecuente, representando de un 30 a un 40% de tumores de cabeza y cuello. Generalmente es un carcinoma epidermoide.

Es un cáncer típico del varón, con máxima incidencia alrededor de los 60 años. Se ha atribuido esta desproporción al mayor uso del tabaco.

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En lo que se refiere a las localizaciones, se clasifica en cáncer supragótico, glótico, subglótico y transglótico.

El cáncer supraglótico representa el 50% o más del total. Los tumores de esta localización producen metástasis ganglionares con cierta precocidad, dada la riqueza de linfáticos de la zona, afectando generalmente a las cadenas laterocervicales.

El cáncer glótico comienza generalmente en el borde libre de la cuerda vocal, muchas veces por malignización de una lesión precancerosa. Representan el 40% de la totalidad. Cuando rebasa el ligamento, la cuerda se inmoviliza y ello es un síntoma que agrava el pronóstico. Estos tumores producen metástasis ganglionares muy tardías por la escasa proporción de linfáticos de la cuerda vocal.

Los tumores subglóticos son poco frecuentes, representando el 5%. Tienen un crecimiento rápido, sus metástasis son precoces en las cadenas laterocervicales o en ganglios pretraqueales.

La sintomatología de comienzo depende de las localizaciones iniciales. Los tumores supraglóticos dan síntomas tardíos, pues el vestíbulo laríngeo es una región muda. El paciente, al igual que el que padece una faringitis trivial, tiene sensación de cuerpo extraño, picores, tos irritativa, pequeñas odinofagias o pinchazo, es decir, molestias de garganta no claramente dolorosas. Los tumores glóticos comienzan con disfonía, un síntoma más llamativo por lo que, en teoría, el paciente acudirá antes al médico y el diagnóstico será más precoz. La disfonía del cáncer es <<persistente y progresiva>>, a diferencia de la que producen las laringitis.

Los tumores subglóticos comienzan con disfonía o disnea después de un período asintomático. Con frecuencia se diagnostican tardíamente. El pronóstico en conjunto del cáncer laríngeo es relativamente favorable si lo comparamos con otros cánceres, aunque depende básicamente del grado evolutivo del mismo, por lo que el diagnóstico precoz es muy importante. Las metástasis regionales empeoran el pronóstico. Entres las localizaciones descritas, el glótico es el más favorable por sus metástasis tardías y porque el diagnóstico suele ser más precoz.

El tratamiento del cáncer laríngeo es fundamentalmente quirúrgico, ya que el carcinoma epidermoide es poco sensible a las radiaciones y además, los cartílagos de la laringe limitan la aplicación de aquéllas.

La técnica quirúrgica a realizar depende del tamaño y localización dl tumor, pero cuando ha adquirido cierto desarrollo, sea cual sea la localización, el único tratamiento posible es la laringectomía total, es decir la extirpación del órgano.


LITIASIS SALIVAL (PIEDRAS EN UNA GLÁNDULA SALIVAL)

El enlentecimiento de los procesos excretores de la saliva o los cambios en su composición química pueden dar lugar a la formación de cálculos sobre todo en la glándula submaxilar cuya secreción es más espesa que en la parótida y cuyo conducto excretor trabaja en contra de la gravedad. El paciente se queja de inflamación intermitente, dolor espontáneo y a la palpación, generalmente en relación con estímulos productores de saliva, como la comida o las sustancias ácidas. Cuando la obstrucción es parcial, la glándula se deshincha después paulatinamente.

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El tratamiento consiste en su extracción, bien mediante la dilatación progresiva del conducto excretor con sondas lagrimales de calibre creciente y expresión posterior de la glándula para hacer salir al cálculo o bien mediante la extracción. La extirpación de glándulas hipofuncionantes se planea en función de la frecuencia y gravedad de presentación de las sialolitiasis.


TUMORES DE LAS GLÁNDULAS SALIVALES

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TUMORES BENIGNOS

Adenomas pleomorfos

Los adenomas pleomorfos son los más frecuentes en esta glándula. Afectan a las parótidas en el 80%. Suelen manifestarse por un crecimiento lento, unilateral, localizado, más frecuente en mujeres que en hombres, duro e indoloro, sin aceptación del nervio facial. Son más frecuentes en la porción superficial de la glándula parótida que en la profunda. Su tratamiento se basa en la extirpación total conservadora de la glándula afectada (respetando el nervio facial).

Tumor de Warthin

El tumor de Warthin es el tumor benigno más frecuente en las glándulas salivales del varón, normalmente suele localizarse en la cola de la parótida. Su tratamiento se basa en la enucleación de algunos tumores muy superficiales o pediculados o, mejor, la parotidectomía total conservadora del nervio facial o la submaxilectomía, si asientan en estas glándulas, respectivamente.

TUMORES MALIGNOS

Los tumores malignos de las glándulas salivales se caracterizan por crecimiento rápido, a veces en brotes, dolores locales, fijación e infiltración de la piel o las mucosas próximas, parálisis facial si se localiza en la parótida, y frecuentes metástasis ganglionares cervicales. El tratamiento es la extirpación quirúrgica completa.


QUISTES CERVICALES

Es una de las masas cervicales más frecuentes. Suele aparecer en pacientes jóvenes y se manifiesta como una tumoración cervical media o paramedia, que característicamente se desplaza junto al esqueleto laríngeo durante la deglución. Es posible que el quiste se sobreinfecte, provocando entonces un cuadro febril con alteración del estado general, dolor local y posibilidad de fístula a la piel. En cuanto al tratamiento, se recomienda la extirpación completa del quiste y de trayecto fistuloso, incluyendo el cuerpo del hioides para evitar la recidiva.

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Quiste Branquial

Consistente enana masa redonda, móvil y elástica de localización anteromedial al esternocleidomastoideo, expresada como una tumoración asintomática. El tratamiento consiste en practicar cirugía con resección de todo el trayecto fistuloso.